De naturaleza no tiene nada,de construcción humana todo,
los genitales de hoy vienen a revolucionar las conciencias
a liberar de las amarras al mismísimo silencio,
a tratar de criminal al machismo y de aberración al feminismo,
una especie de anarquismo sexual integrador,
que hace que la cultura escupa toda testosterona y progesterona
a esto que llamamos sociedad, esta suciedad falsa y corrompida,
hombre y mujer sometidos a tantas cadenas,
dónde el cristianismo cínico e inquisidor mira con recelos
cómo estas cadenas oxidadas caen en un suelo fértil de liberación,
para construir un mundo nuevo se derriban valores enfermizos,
se desalinea, se desintegra, y se rebela,
para cimentar un nuevo rumbo tanto político como social.
